sábado, 17 de enero de 2009

¿Os acordáis?

¿Os acordáis de...?
Aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban con un práctico 'Pito-pito gorgorito ¿dónde vas tú tan bonito? A la era verdadera ¡pim pom fuera!.
Cuando se podían detener las cosas que se complicaban con un simple... 'Eso no vale' ¡Trampa!.
Los errores se arreglaban diciendo simplemente... 'Empezamos otra vez'.
Tener dinero sólo significaba poder comprarte una bolsa de chucherías a la salida del cole.
Hacer un castillo de arena podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde.
Para salvar a todos los amigos en el escondite bastaba con un grito: '¡Por mí y por todos mis compañeros!'.
Siempre descubrías tus más ocultas habilidades a causa de un '¿A que no eres capaz?'.
¡Tonto el último! Era lo único que nos hacía correr como locos hasta que el corazón se nos salía del pecho.
Los globos de agua eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado.
'GUERRA' sólo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase.
La mayor desilusión era haber sido elegidos los últimos en los equipos del cole.
Cuando un helado era la mejor recompensa; y quitar las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida.
Cuando el negocio del siglo era conseguir cambiar los cromos repetidos por el que hacía tanto tiempo que buscabas; y sólo llorábamos desconsolados cuando íbamos de excursión al campo, nos entreteníamos durante horas y venían a avisarnos de que teníamos que marchar.
Cuando ponerte el 'babi' a modo de capa te hacía soñar y subido en cualquier escalón deseabas con todas tus fuerzas poder volar como superman.
Todas estas simples cosas nos hacían felices, no necesitábamos nada más que un balón, una comba y un par de amigos con los que hacer el ganso durante todo el día... ¡NUNCA PIERDAS AL NIÑO QUE LLEVAS DENTRO! Por cierto... ¡¡EL ÚLTIMO SE LA QUEDA!!

2 comentarios:

  1. Enhorabuena. Creo que esto te lo ha debido contar tu padre. Seguro que él lo ha vivido en su, no muy remota, infancia.
    Todo eso que verificas, ocurría y era "así". No había más. Los chicles masticados pasaban de hermano a hermano. La ilusión del hermano pequeño era que le compraran un pantalón a su hermano mayor para poder ponerse él el usado...

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  2. ...y eramos inmensamente felices cuando pisabamos los charcos sin pensar en la reprimenda de despues,y jugabamos a las chapas, a las canicas, a punta y cabe. Admirabas a tu padre cuando se afeitaba delante del espejo y salía del cuarto de baño dejano ese olor a Varon Dandy. Para esa niñez nunca necesitamos psicologos ni psiquiatras, todo lo más unas pruebas de aptitud uqe en enviaban a tus padres diciendo lo que todos sabíamos.... si se esforzara más... incluso a veces te permitias el lujo de pensar en la suerte que tenía tu padre que al contrario que tú no tenía deberes al llegar a casa..... Me alegro de haber vivido todo eso y de haberme enseñado el valor de las cosas. Un saludo profesor, continúa impartiendo tus clases.

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